domingo, 26 de diciembre de 2021

COBERTURA INFORMATIVA SOBRE PANDEMIAS (LXXXII): MODELOS DE CONVIVENCIA CON LA COVID-19 (66)



 

COBERTURA INFORMATIVA SOBRE PANDEMIAS (LXXXII): MODELOS DE CONVIVENCIA CON LA COVID-19 (66), publicado en Nordesía, dominical Diario de Ferrol, el 31 de octubre 2021

Carlos Piñeiro Diaz, médico de familia. Magister en Salud Pública. Divulgador científico

 La sociedad ha aprendido a convivir con la COVID-19, tras haber pasado un período de confinamiento y haber adoptado medidas como el uso de las mascarillas, el distanciamiento físico y el lavado de manos, pero no parece suficiente. Nuevos modelos de convivencia se han convertido en reto, incluso limitándose derechos básicos con el objetivo de controlar la enfermedad. El futuro de la pandemia parece incierto y la tercera dosis avanza.

La polémica sobre las restricciones sigue en vigor en toda Europa y en España el Tribunal Constitucional se encarga de recordar que el confinamiento y las medidas de alarma se han excedido legalmente, declarando inconstitucional el segundo estado de alarma. La controversia está servida. El Derecho Constitucional sigue poniéndose a prueba en muchos países ante la pandemia de la COVID-19 y la pertinencia de las medidas coercitivas de los gobiernos ante la crisis de emergencia donde la vida de millones de personas está en juego.

 El pasado 26 de octubre, la Comisión de Salud Pública española ha aprobado la dosis de recuerdo a las personas inoculadas con la vacuna monodosis de Janssen, siendo en nuestro país casi dos millones de personas.  Este grupo se suma a otros en los que ya se había aplicado la tercera dosis: personas con condiciones de muy alto riesgo y pacientes con tratamientos inmunosupresores, personas mayores en residencias y las personas de 70 o más años de edad. Todas estas personas recibirán una dosis de vacuna con ARN mensajero, vacunas de Pfizer y Moderna. Además, se puede administrar junto a la vacuna de la gripe.

 En Israel, el primer país en haber vacunado masivamente a su población, el primero en vacunar a los adolescentes, también ha sido el primero en haber administrado una tercera dosis a sus ciudadanos desde finales de julio. La tercera dosis ya está disponible para todas las personas mayores de doce años. Según los datos recopilados por los científicos israelíes, esta tercera dosis es particularmente eficaz para limitar las formas graves. Estos resultados parecen confirmar los publicados por el laboratorio de Pfizer, también basados ​​en datos israelíes, según los cuales la inyección de una tercera dosis seis meses después de la segunda permite restaurar el 95% de protección frente a formas graves.



 Fallecer por COVID-19 en personas totalmente vacunadas con Pfizer o AstraZeneca es muy infrecuente, según un estudio realizado en Escocia y publicado en la revista científica The Lancet. Ha identificado un 0,007% del total de personas vacunadas, siendo mayores de 75 años y con enfermedades subyacentes.

 Hay que recordar que el fin último de las vacunas es evitar la enfermedad grave tras infectarse. No están diseñadas para evitar la infección, pero si para evitar la hospitalización y muerte por COVID19. Cuanta más gente se vacune, mayor grado de protección individual y colectiva habrá.

 Se amplían los estudios de aguas residuales para detectar el virus de la COVID-19 en diversas poblaciones y localizadas territorialmente. En España los datos son favorables. El estudio de aguas residuales anticipa el conocimiento de casos de coronavirus y sobre sus posibles variantes. Suele anticiparse entre 7-11 días los casos de coronavirus y seguir su comportamiento a través de análisis periódicos de material genético. Se integran parámetros de aguas residuales y variables sociosanitarias y geográficas, ofreciendo una visión de la concentración del virus a nivel de los barrios y ciudades. Cabe destacar que se establece como “positivo” la muestra con un resultado positivo en al menos dos de las dianas del virus, aunque la detección sea inferior al límite de cuantificación, o un positivo robusto para una de las dianas del virus. Y “negativo” aquella muestra con resultado negativo para todas las dianas del virus. El estudio de las aguas residuales sirve como indicador de alerta temprana y como herramienta para comprobar la efectividad de las medidas sanitarias.

La Comisión Europea ha adoptado una Recomendación sobre el seguimiento de la COVID-19 y sus variantes en las aguas residuales de la UE. El objetivo es hacer un mayor uso de una nueva fuente de información independiente sobre la propagación del virus y sus variantes, que contribuirá de forma significativa y rentable a la toma de decisiones relacionadas con la salud pública. La Recomendación pide a los Estados miembros la implantación de sistemas de vigilancia de aguas residuales y garantizar que los datos pertinentes se hagan llegar sin demora a las autoridades sanitarias.

Ejemplos de la epidemiología de las aguas residuales en España son:  el Vigía del Canal de Isabel II, que cubre la Comunidad de Madrid a partir de 289 puntos de toma, entre alcantarillas y depuradoras. Parte del equipo ha trabajado con anterioridad en proyectos de búsqueda de salmonela o cocaína en aguas residuales. Cambiar al coronavirus requiere de otra metodología. Estuvieron tres meses trabajando en ella antes de comenzar a funcionar en julio de 2020. Asimismo, 56 depuradoras catalanas que abarcan el 80% de la población recogen muestras cada siete o 15 días y las envían a laboratorios para determinar la concentración de las trazas genéticas del virus. Este sistema detecta infectados sintomáticos y asintomáticos que los centros de salud y hospitales diagnosticarían más tarde y tiene dos utilidades: sirve tanto para analizar de forma temprana los aumentos de la incidencia de la pandemia, como para determinar si las restricciones en la movilidad y la actividad social y económica tienen efecto, ya que también muestra caídas en la circulación del virus. La tecnología resulta imparable.

COBERTURA INFORMATIVA SOBRE PANDEMIAS (LXXXI): MODELOS DE CONVIVENCIA CON LA COVID-19 (65)

 


COBERTURA INFORMATIVA SOBRE PANDEMIAS (LXXXI): MODELOS DE CONVIVENCIA CON LA COVID-19 (65), publicado en Nordesía, dominical Diario de Ferrol, 24 de octubre 2021

Carlos Piñeiro Diaz, médico de familia. Magister en Salud Pública. Divulgador científico

 La sociedad ha aprendido a convivir con la COVID-19, tras haber pasado un período de confinamiento y haber adoptado medidas como el uso de las mascarillas, el distanciamiento físico y el lavado de manos, pero no parece suficiente. Nuevos modelos de convivencia se han convertido en reto, incluso limitándose derechos básicos con el objetivo de controlar la enfermedad. En Europa surge el temor invernal de COVID-19 ante la situación actual.

 Una variedad del virus Delta, identificado como nueva variante AY.4.2, ha provocado la preocupación en Gran Bretaña por el incremento de nuevos casos detectados, que parece ser de mayor capacidad infecciosa. El seguimiento de las autoridades sanitarias británicas aportará más información. Los expertos analizan que el número superior de personas infectadas y hospitalizadas por COVID-19 respecto a Europa, puede tratarse de una caída de efectividad de las vacunas, al existir mayor porcentaje de personas vacunadas desde hace más tiempo. Asimismo, el levantamiento de todas las restricciones, incluidas las mascarillas en determinados lugares cuando los casos estaban ascendiendo y el retraso en la vacunación son algunos factores posibles. Epidemiólogos británicos opinan que las cautelas en las medidas restrictivas pueden ser la causa diferenciadora respecto a Europa. El 19 de julio, cuando el promedio de siete días para nuevos casos diarios se situaba en más de 45.000 por día, el gobierno del Reino Unido levantó la mayoría de las restricciones para Inglaterra. Se eliminaron los mandatos de mascarilla del gobierno, se volvieron a abrir los clubes nocturnos y desaparecieron los consejos para trabajar desde casa. Ahora, tres meses después, los promedios semanales de nuevos casos están nuevamente en la marca de 45,000 diarios y las admisiones hospitalarias están en aumento.



 Una revisión sistemática de 14 estudios de evaluación encontró la evidencia de transmisión aérea de larga distancia del virus SARS-CoV-2 de la COVID-19 en entornos comunitarios de interior y factores identificados que probablemente contribuyeron a la transmisión en todos los estudios incluidos. Estos resultados refuerzan la necesidad de adoptar medidas de mitigación adecuada en entornos comunitarios interiores, particularmente ventilación adecuada con aire fresco y precaución requerida con el uso de sistemas de flujo de aire circulante. Los estudios ratifican la identificación de los aerosoles como vectores de transmisión del virus, reforzando la idea de transmisión que se ha producido en este tipo de contextos y en ausencia de mascarillas.

 Las personas negacionistas parecen ser el objetivo primordial del virus. Cerca de 90.000 personas han fallecido desde junio por negarse a ser vacunadas, a pesar de la total disponibilidad de vacunas en su país. En el mes de septiembre fallecieron cerca de 50.000 personas.

La Agencia Europea del Medicamento (EMA) ha iniciado la evaluación del uso de la vacuna de Pfizer en menores de 5 a 11 años. Comirnaty es una vacuna para la prevención de COVID-19, actualmente autorizada para su uso en personas de 12 años en adelante. Contiene una molécula llamada ARN mensajero (ARNm) con instrucciones para producir una proteína, conocida como proteína de pico, que está presente de forma natural en el SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19. La vacuna actúa preparando al cuerpo para defenderse del SARS-CoV-2. Comirnaty se autorizó por primera vez en la UE en diciembre de 2020. La Casa Blanca ha presentado un plan para llevar la vacuna COVID a niños de 5 a 11 años en Estados Unidos.

 

 La situación de los países europeos respecto a las tasas de vacunación, respuesta al pase verde sanitario y nuevos contagios es muy diversa. Bulgaria, con la tasa más baja de vacunaciones contra la COVID-19 sufre un incremento de casos y paradójicamente se incrementa la negativa al pase sanitario para comer en restaurantes, asistir a cines e ingresar en centros comerciales. Al menos una persona de cada tres no confía en el sistema sanitario de Europa del Este, en comparación con una media de la UE del 18%, según la Comisión Europea. Los estados europeos con las tasas más bajas de vacunación son Bulgaria, Rumania, Polonia y Letonia. El gobierno de Rusia anunció que los lugares de trabajo cerrarán del 30 de octubre al 7 de noviembre después de que el jueves se registraron 1.036 muertes y 36.339 nuevas infecciones, ambos niveles de récord diarios. A pesar de haber producido rápidamente su vacuna Sputnik al principio de la pandemia, muchos rusos la han rechazado: solo 48 millones de una población de 144 millones estaban completamente vacunados a mediados de octubre. La Organización Mundial de la Salud dijo que Europa fue la única región que mostró un aumento en los casos en la última semana, cuando se registraron 2,7 millones de casos nuevos para un aumento del 7% con respecto a la semana anterior. En su última actualización epidemiológica, la agencia dijo que Rusia, Turquía y el Reino Unido representaron la mayoría de esos nuevos casos.

 El director de emergencias de la OMS, Mike Ryan, duda si no se presentarán situaciones de incremento de contagios en el invierno. Dijo: "La mayoría de las restricciones (COVID-19) ya no están vigentes en muchos países, y estamos viendo que coinciden con el período invernal en el que las personas se mudan al interior cuando aparecen las olas de frío. La pregunta sigue siendo si tendremos o no la misma experiencia que el año pasado con los sistemas de salud que vuelven a estar bajo presión".

En España se han planteado medidas de relajación de las restricciones pensando en una nueva normalidad.

 


COBERTURA INFORMATIVA SOBRE PANDEMIAS (LXXX): MODELOS DE CONVIVENCIA CON LA COVID-19 (64)

 


COBERTURA INFORMATIVA SOBRE PANDEMIAS (LXXX): MODELOS DE CONVIVENCIA CON LA COVID-19 (64), publicado en Nordesía, dominical Diario de Ferrol, publicado el 17 de octubre 2021

Carlos Piñeiro Diaz, médico de familia. Magister en Salud Pública. Divulgador científico

 La sociedad ha aprendido a convivir con la COVID-19, tras haber pasado un período de confinamiento y haber adoptado medidas como el uso de las mascarillas, el distanciamiento físico y el lavado de manos, pero no parece suficiente. Nuevos modelos de convivencia se han convertido en reto, incluso limitándose derechos básicos con el objetivo de controlar la enfermedad. Tasas de incidencia valoradas con optimismo y relajación restrictiva hacia la normalidad.

 En España, tras cinco millones de casos notificados en España y con una tasa de vacunación completa del 87,8% de la población diana, han fallecido 87.000 personas. El país está bajando sus tasas de contagio, pasando a “riesgo bajo” por presentar cifras inferiores a 40 casos por cada 100.000 habitantes. La vida de la ciudadanía está comenzando a valorarse como dentro de la normalidad pre pandémica, pero muchas personas sienten el temor pasado durante las olas de COVID-19 y el miedo y la inquietud ha pasado a ser lo que se denomina “ansiedad post pandémica”. Sigue presente la evidencia de los datos nefastos donde el mundo ha perdido cuatro millones de personas y se ha generado una crisis económico social devastadora. Los CDC (Centros de Prevención de Enfermedades) de Estados Unidos han encontrado que el 42% de los estadounidenses sufría depresión o ansiedad a finales del 2020 y muchas personas son cautas a la hora de abandonar los comportamientos preventivos ante la enfermedad. La burbuja pandémica en la que hemos vivido se va desvaneciendo ante reencuentros con los familiares, el contacto con amigos y amigas y la progresiva relajación de las medidas restrictivas sufridas durante más de un año y medio. La respuesta es diferente en cada país y también en este tema adaptativo de la colectividad los expertos difieren en sus recomendaciones y más aún los políticos.

 Después de la vacunación completa, a la población le gustaría volver a algo parecido a la vida normal, pero se sigue recomendando el uso de la mascarilla para determinados momentos, el distanciamiento social y la higiene de manos adecuada. Los científicos comentan sobre la necesidad de disponer de más información sobre si estar vacunado o vacunada, evita ser portador o portadora del virus y que se pueda transmitir a otras personas. La predicción de los expertos es que la población tendrá que aprender a convivir con el virus, igual que con otras enfermedades, viviendo a diario con un patógeno común que podrá ser controlado con vacunas y medicamentos, poniendo como ejemplo la enfermedad vírica que provoca la gripe. El virus de la gripe cambia cada año, presenta mutaciones y por eso hay que vacunarse cada año con una vacuna triple vírica que va a mejorar la respuesta inmunitaria ante los virus de la gripe cada año. De ahí la importancia que tiene la vacunación masiva de la población, contribuyendo a disminuir las mutaciones del virus de la gripe. La preocupación científica está en las personas que no se vacunan porque va a permitir la evolución del virus en circulación y puede comprometer le eficacia de las vacunas.



 En varios países se ha puesto en marcha la exigencia del pase sanitario en el ámbito empresarial, medida que ha ocasionado protestas en algunas ciudades como en Génova, Italia, donde se ha iniciado el 15 de octubre la fecha de entrada en vigor del certificado anti Covid en el lugar de trabajo. Aunque se temía una parálisis laboral por la medida, ha sido aceptada con reticencias en la casi totalidad de Italia. El pase verde “Green Pass” sigue adelante en el mundo laboral italiano.  En Estados Unidos también se ha exigido el pasaporte COVID en empresas norteamericanas, donde más de 800 trabajadores con funciones de cara al público, en Boston, han sido suspendidos de salario después de incumplir la fecha límite para vacunarse o rechazar la realización de pruebas de COVID-19 con regularidad. Los museos estadounidenses también solicitarán la prueba de vacunación para las visitas del público. Las medidas anti-COVID difieren según los Estados. El certificado europeo COVID-19 se exige en 21 países para acceder a conciertos, espectáculos, encuentros deportivos, bodas, bares o piscinas. Cada país dispone de medidas y restricciones propias.

 Según la ONG internacional dedicada a la defensa, investigación y promoción de los derechos humanos, la “Human Rights Watch”, 83 gobiernos de todo el mundo han usado la pandemia de COVID-19 para justificar violaciones al ejercicio de la libertad de expresión y de reunión pacífica. Las autoridades han atacado, detenido, procesado y, en algunos casos, asesinado a críticos, dispersado protestas pacíficas, cerrado medios de comunicación y promulgado leyes imprecisas para criminalizar expresiones que, según sostienen, amenazan la salud pública. Las víctimas incluyen a periodistas, activistas, trabajadores de la salud, grupos políticos de oposición y otros actores que han criticado la respuesta de esos gobiernos al coronavirus. Sobre todo, acciones represivas ante profesionales o personas que criticaron la respuesta de las autoridades a la COVID-19, como la carencia de fondos suficientes para la atención sanitaria, las medidas de confinamiento o la escasez de mascarillas y guantes para los trabajadores sanitarios. Se han extendido los abusos a periodistas, blogueros y otras personas que realizan publicaciones en línea; figuras y activistas opositores; manifestantes; académicos; trabajadores de la salud; estudiantes; abogados; caricaturistas, y artistas. En Brasil se ha llevado a cabo un estudio de un medicamento antiCOVID-19, provocando 200 muertes y habiendo vulnerado las normas éticas establecidas, con pacientes ingresados en hospitales privados y sin su consentimiento.


COBERTURA INFORMATIVA SOBRE PANDEMIAS (LXXIX): MODELOS DE CONVIVENCIA CON LA COVID-19 (63)

 


COBERTURA INFORMATIVA SOBRE PANDEMIAS (LXXIX): MODELOS DE CONVIVENCIA CON LA COVID-19 (63), publicado en Nordesía, dominical Diario de Ferrol , el 10 de octubre 2021

Carlos Piñeiro Diaz, médico de familia. Magister en Salud Pública. Divulgador científico

 La sociedad ha aprendido a convivir con la COVID-19, tras haber pasado un período de confinamiento y haber adoptado medidas como el uso de las mascarillas, el distanciamiento físico y el lavado de manos, pero no parece suficiente. Nuevos modelos de convivencia se han convertido en reto, incluso limitándose derechos básicos con el objetivo de controlar la enfermedad. Luz verde de la Agencia Europea del Medicamento para la tercera dosis.

 El 4 de octubre, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) entregó las conclusiones del Comité de Medicamentos de Uso Humano que consideran " que se puede administrar una dosis adicional de las vacunas COVID-19 Comirnaty (BioNTech / Pfizer) y Spikevax (Moderna) a personas cuyo sistema inmunológico el sistema está severamente debilitado, al menos 28 días después de su segunda dosis”. La EMA abre la puerta a la tercera dosis para las personas mayores de 18 años a los 6 meses de la última aplicación de la segunda dosis.



 Israel ha sido pionera en la aplicación de la tercera dosis de la vacuna de ARN mensajero contra COVID-19. El primer país en haber vacunado masivamente a su población, el primer país en haber vacunado a los adolescentes y el primer país en haber administrado una tercera dosis a sus ciudadanos desde finales de julio. Inicialmente limitada a personas mayores de 60 años y en la actualidad la dosis está disponible para todos los israelíes mayores de 12 años. Según los datos disponibles en el seguimiento de más de tres millones de personas que han recibido su dosis de refuerzo, se reduce en gran medida el riesgo de forma grave y también en la contaminación. Una persona que ha recibido un refuerzo tendría nueve posibilidades menos de desarrollar una forma grave que en un sujeto que recibió sus dos dosis hace más de 6 meses. Estos resultados parecen confirmar los publicados por el laboratorio de Pfizer, también basados en datos israelíes, según los cuales la inyección de una tercera dosis seis meses después de la segunda, permite restaurar el 95% de protección frente a formas graves. Otra buena noticia es que la tercera dosis también parece eficaz para reducir el riesgo de contaminación. Según un estudio publicado por el grupo de salud israelí Maccabi, a finales de agosto, hay un 86% menos de infecciones en los sujetos que recibieron tres dosis que en los que recibieron dos dosis hace al menos 6 meses. En Estados Unidos se ha publicado un estudio de seguimiento de la vacuna Pfizer en más de 3,4 millones de personas infectadas por la variante delta y se ha observado una efectividad frente a la infección con una bajada del 93% a l 53% tras 4 meses y una efectividad frente a enfermedad grave se mantuvo muy alta (93%) durante 6 meses, publicado en The Lancet.

 Pero, en el estado israelí ya se empieza a hablar de la cuarta dosis porque a pesar de todo persisten los casos de transmisión y sufren unas 25 muertes al día. Hay que recordar que entre el 10 de junio y el 4 de julio, ningún israelí había muerto por Covid-19. Los epidemiólogos israelíes plantean un panorama no previsto inicialmente y es que ahora habrá que contar con la posibilidad de aplicar cada pocos meses una nueva inyección (profesor Salman Zarka, asesor científico principal del gobierno israelí). Habrá que convivir con el virus en la nueva normalidad y asumir sus consecuencias, pero no parece que se vuelva a la situación previa a la pandemia.

 España tiene el reto de vacunar a 4,4 millones de personas indecisas, principalmente entre las de 20 a 39 años. Conviene recordar que el virus convive con nosotros y ante la relajación de medidas son personas vulnerables de infección e incluso de enfermedad.

 En Estados Unidos, en el mes de agosto, fallecieron más de 4000 personas entre 25 y 44 años. Algo difícil de entender cuando se dispone de vacunas suficientes, lo cual se puede interpretar como un aviso relevante para los más de 4 millones de personas que han declinado vacunarse.

 La mitad de las personas fallecidas por COVID-19 tenían enfermedades metabólicas o vasculares como obesidad, diabetes, hipertensión arterial o hígado graso, según ha publicado la recista científica The Lancet.

  En Nueva Zelanda ha finalizado la estrategia “Cero COVID” y se plantea la situación de virus endémico, asumiendo la dificultad de alcanzar cero COVID. Durante la mayor parte de la pandemia, la vida de los neozelandeses se ha mantenido, de forma sorprendente, cercana a la normalidad, donde los negocios se han mantenido abiertos, los niños y las niñas han acudido a la escuela todos los días, con escaso uso de mascarillas, pero la variante delta del virus trastocó la estrategia inicial. Al disminuir los días de transmisión del virus delta se han complicado las localizaciones y el rastreo de los contactos. Las vacunaciones masivas se han iniciado en su primera dosis y Nueva Zelanda se ha visto obligada a abandonar la tolerancia cero. China persiste en su intención de Cero COVID.

 España pondrá la tercera dosis a los mayores de 70 años, una vez pasados los 6 meses de la segunda dosis. En Galicia la aplicación de la dosis a los mayores de 70 años será a partir del 25 de octubre, votando en contra por la coincidencia con la campaña gripal en el Consejo Interterritorial de Salud. Los usuarios de residencias ya han recibido la tercera dosis.


miércoles, 22 de diciembre de 2021

COBERTURA INFORMATIVA SOBRE PANDEMIAS (LXXIII): MODELOS DE CONVIVENCIA CON LA COVID-19 (62)

 


COBERTURA INFORMATIVA SOBRE PANDEMIAS (LXXIII): MODELOS DE CONVIVENCIA CON LA COVID-19 (62) Publicado en Nordesía, dominical Diario de Ferrol el 3 de octubre 2021

Carlos Piñeiro Diaz, médico de familia. Magister en Salud Pública. Divulgador científico

 La sociedad ha aprendido a convivir con la COVID-19, tras haber pasado un período de confinamiento y haber adoptado medidas como el uso de las mascarillas, el distanciamiento físico y el lavado de manos, pero no parece suficiente. Nuevos modelos de convivencia se han convertido en reto, incluso limitándose derechos básicos con el objetivo de controlar la enfermedad. Avanza la tercera dosis y la nueva normalidad será con pasaporte COVID-19.

 La Asociación Estadounidense del Corazón ha emitido un informe relacionado con los refuerzos de la vacuna COVID-19 sobre lo que deben saber los pacientes con problemas cardíacos y accidentes cerebrovasculares, considerando que las vacunas ofrecen protección contra enfermedades potencialmente mortales causadas por el coronavirus a personas que padecen enfermedades cardiovasculares y una dosis de refuerzo podría contribuir a esa protección. En España no se contempla prioritaria esta opción.

 Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC)  establecen la política sobre el uso de vacunas en Estados Unidos y recomiendan vacunas de refuerzo de Pfizer para varios grupos hace dos semanas. Personas de 65 años o más; residentes en entornos de cuidados a largo plazo y las personas de 50 años o más con afecciones médicas subyacentes, las cuales deben recibir un refuerzo al menos seis meses después de sus dosis iniciales de la vacuna. Las personas de 18 a 49 años con afecciones médicas subyacentes y los adultos de 18 a 64 años con mayor riesgo de exposición y transmisión de COVID-19 debido a su trabajo o al lugar donde residen, como un refugio para personas sin hogar, pueden recibir una dosis de refuerzo de Pfizer al menos seis meses después de sus dosis de vacunas iniciales. Los datos muestran que las vacunas COVID-19 pueden volverse menos efectivas para prevenir infecciones con el tiempo, pero las vacunas siguen siendo eficaces para prevenir enfermedades graves y la muerte tras una infección.

 Las personas con accidente cerebrovascular y afecciones cardiacas, como enfermedad de las arterias coronarias, insuficiencia cardiaca o miocardiopatía (inflamación del músculo cardiaco) tienen un mayor riesgo de sufrir una enfermedad grave por COVID-19. Los factores subyacentes que aumentan el riesgo en la enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular como la obesidad, la diabetes, la presión arterial alta y el tabaquismo, también pueden aumentar el riesgo de enfermarse gravemente por COVID-19.

  El debate jurídico relacionado con la COVID-19 se ha establecido con la decisión del Tribunal Supremo al fallar a favor de la demanda de la Xunta de Galicia sobre la exigencia del pasaporte COVID en el ocio nocturno y en la hostelería. El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha autorizado a la Xunta a incluir en las normas del protocolo de ocio nocturno la exigencia del pasaporte COVID de vacunación, o prueba negativa o ratificación de haber superado la enfermedad como máximo seis meses antes. Este requisito solo se incorpora en aquellos establecimientos que opten por el máximo nivel de seguridad y que podrán abrir hasta las 4 de la madrugada con un 75 por ciento de aforo. Los magistrados argumentan que la medida está justificada por tratarse de espacios cerrados en los que se establecen contactos próximos y prolongados, con escasez de renovación del aire y que además en algún momento es necesario retirar la mascarilla.



 La pandemia evoluciona hacia una nueva fase en algunos países, la de infección endémica, la de la convivencia con el virus. Esto no ocurrirá en los países que no han tenido la oportunidad de alcanzar una tasa de vacunaciones elevada y que económicamente no pueden abordar esos objetivos, aumentando la brecha de desigualdad entre países. Las tasas de infección por 100.000 habitantes disminuyen y conduce a la denominada nueva normalidad, donde muchas personas dejan de mantener la distancia social y el uso de la mascarilla, olvidándose del enorme impacto de la pandemia de la COVID-19 en la pérdida de vidas humanas. Estados Unidos, Bélgica y España sufren las mayores consecuencias por el intenso efecto de las infecciones sufridas en las diferentes oleadas de la pandemia COVID-19. Afortunadamente España roza ya el techo de vacunados, próximo al 90% de la población diana, pero el drama humano ha sido de gran intensidad. Según las encuestas, un 4% de negacionistas no acudirán a vacunarse, de ahí la lenta progresión de vacunaciones en la actualidad.

 En Israel, en marzo de 2021, más de la mitad de la población había recibido dos dosis de la vacuna de ARN mensajero anti-COVID de Pfizer-BioNtech. La consecuencia ha sido una notable disminución en la incidencia de infecciones, pasando de 900 casos por millón por día a mediados de enero de 2021 a menos de 2 casos por millón por día en junio de 2021. Los datos recopilados confirman que la tasa de infección es menor para los pacientes que recibieron el refuerzo, en un factor de 11,3. La tasa de infecciones graves también es más baja en este grupo, reducida en un factor de 19,5, o una diferencia de 7,5 casos graves por 100.000 días-persona.  La aparición de variantes del virus ha llevado a la recomendación de la tercera dosis de vacuna por las reinfecciones aparecidas y se ha confirmado que la tasa de infección es menor para los pacientes que recibieron el refuerzo y en la actualidad se recomienda la dosis de refuerzo a todas las personas mayores de 12 años.  Se sigue confirmando que la vacunación es imprescindible y que deben continuar las medidas de prevención.

  La sociedad ha aprendido a convivir con la COVID-19, tras haber pasado un período de confinamiento y haber adoptado medidas como el uso de las mascarillas, el distanciamiento físico y el lavado de manos, pero no parece suficiente. Nuevos modelos de convivencia se han convertido en reto, incluso limitándose derechos básicos con el objetivo de controlar la enfermedad. Avanza la tercera dosis y la nueva normalidad será con pasaporte COVID-19.

 La Asociación Estadounidense del Corazón ha emitido un informe relacionado con los refuerzos de la vacuna COVID-19 sobre lo que deben saber los pacientes con problemas cardíacos y accidentes cerebrovasculares, considerando que las vacunas ofrecen protección contra enfermedades potencialmente mortales causadas por el coronavirus a personas que padecen enfermedades cardiovasculares y una dosis de refuerzo podría contribuir a esa protección. En España no se contempla prioritaria esta opción.

 Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC)  establecen la política sobre el uso de vacunas en Estados Unidos y recomiendan vacunas de refuerzo de Pfizer para varios grupos hace dos semanas. Personas de 65 años o más; residentes en entornos de cuidados a largo plazo y las personas de 50 años o más con afecciones médicas subyacentes, las cuales deben recibir un refuerzo al menos seis meses después de sus dosis iniciales de la vacuna. Las personas de 18 a 49 años con afecciones médicas subyacentes y los adultos de 18 a 64 años con mayor riesgo de exposición y transmisión de COVID-19 debido a su trabajo o al lugar donde residen, como un refugio para personas sin hogar, pueden recibir una dosis de refuerzo de Pfizer al menos seis meses después de sus dosis de vacunas iniciales. Los datos muestran que las vacunas COVID-19 pueden volverse menos efectivas para prevenir infecciones con el tiempo, pero las vacunas siguen siendo eficaces para prevenir enfermedades graves y la muerte tras una infección.

 Las personas con accidente cerebrovascular y afecciones cardiacas, como enfermedad de las arterias coronarias, insuficiencia cardiaca o miocardiopatía (inflamación del músculo cardiaco) tienen un mayor riesgo de sufrir una enfermedad grave por COVID-19. Los factores subyacentes que aumentan el riesgo en la enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular como la obesidad, la diabetes, la presión arterial alta y el tabaquismo, también pueden aumentar el riesgo de enfermarse gravemente por COVID-19.

  El debate jurídico relacionado con la COVID-19 se ha establecido con la decisión del Tribunal Supremo al fallar a favor de la demanda de la Xunta de Galicia sobre la exigencia del pasaporte COVID en el ocio nocturno y en la hostelería. El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha autorizado a la Xunta a incluir en las normas del protocolo de ocio nocturno la exigencia del pasaporte COVID de vacunación, o prueba negativa o ratificación de haber superado la enfermedad como máximo seis meses antes. Este requisito solo se incorpora en aquellos establecimientos que opten por el máximo nivel de seguridad y que podrán abrir hasta las 4 de la madrugada con un 75 por ciento de aforo. Los magistrados argumentan que la medida está justificada por tratarse de espacios cerrados en los que se establecen contactos próximos y prolongados, con escasez de renovación del aire y que además en algún momento es necesario retirar la mascarilla.

 La pandemia evoluciona hacia una nueva fase en algunos países, la de infección endémica, la de la convivencia con el virus. Esto no ocurrirá en los países que no han tenido la oportunidad de alcanzar una tasa de vacunaciones elevada y que económicamente no pueden abordar esos objetivos, aumentando la brecha de desigualdad entre países. Las tasas de infección por 100.000 habitantes disminuyen y conduce a la denominada nueva normalidad, donde muchas personas dejan de mantener la distancia social y el uso de la mascarilla, olvidándose del enorme impacto de la pandemia de la COVID-19 en la pérdida de vidas humanas. Estados Unidos, Bélgica y España sufren las mayores consecuencias por el intenso efecto de las infecciones sufridas en las diferentes oleadas de la pandemia COVID-19. Afortunadamente España roza ya el techo de vacunados, próximo al 90% de la población diana, pero el drama humano ha sido de gran intensidad. Según las encuestas, un 4% de negacionistas no acudirán a vacunarse, de ahí la lenta progresión de vacunaciones en la actualidad.

 En Israel, en marzo de 2021, más de la mitad de la población había recibido dos dosis de la vacuna de ARN mensajero anti-COVID de Pfizer-BioNtech. La consecuencia ha sido una notable disminución en la incidencia de infecciones, pasando de 900 casos por millón por día a mediados de enero de 2021 a menos de 2 casos por millón por día en junio de 2021. Los datos recopilados confirman que la tasa de infección es menor para los pacientes que recibieron el refuerzo, en un factor de 11,3. La tasa de infecciones graves también es más baja en este grupo, reducida en un factor de 19,5, o una diferencia de 7,5 casos graves por 100.000 días-persona.  La aparición de variantes del virus ha llevado a la recomendación de la tercera dosis de vacuna por las reinfecciones aparecidas y se ha confirmado que la tasa de infección es menor para los pacientes que recibieron el refuerzo y en la actualidad se recomienda la dosis de refuerzo a todas las personas mayores de 12 años.  Se sigue confirmando que la vacunación es imprescindible y que deben continuar las medidas de prevención.

 


COBERTURA INFORMATIVA SOBRE PANDEMIAS (LXXII): MODELOS DE CONVIVENCIA CON LA COVID-19 (61)



 

COBERTURA INFORMATIVA SOBRE PANDEMIAS (LXXII): MODELOS DE CONVIVENCIA CON LA COVID-19 (61) Publicado en Nordesía, dominical Diario de Ferrol, 26/09/2021

Carlos Piñeiro Diaz, médico de familia. Magister en Salud Pública. Divulgador científico

 La sociedad ha aprendido a convivir con la COVID-19, tras haber pasado un período de confinamiento y haber adoptado medidas como el uso de las mascarillas, el distanciamiento físico y el lavado de manos, pero no parece suficiente. Nuevos modelos de convivencia se han convertido en reto, incluso limitándose derechos básicos con el objetivo de controlar la enfermedad. Disminuyen las tasas de infección y se debate sobre la vacuna infantil.

 Mientras los humanos comunes aceptan, en general, la vacunación para la COVID-19, los científicos están debatiendo sobre aspectos semánticos del mensaje sobre las vacunas, porque puede inducir confusión en la población. Esta cuestión también debería preocupar a los gobernantes cuando lanzan sus mensajes vencedores ante el comportamiento de un virus que sigue sorprendiendo a la ciencia. El doctor Stanley Plotkin, gran experto y eminencia en el mundo de las vacunas que desarrolló la vacuna contra el virus de la rubéola y que ahora está extendida por todo el mundo con la vacuna triple vírica que combina las vacunas contra el sarampión y las paperas, convocó con 89 años de edad a los miembros del Comité Asesor sobre Prácticas de Vacunación de Estados Unidos para recomendarles que se dejara de hablar de vacunas de refuerzo de la vacuna de la COVID por considerar que la tercera dosis está terminando el trabajo de generar una respuesta robusta y duradera, considerando que la tercera dosis debe considerarse como la dosis final de la serie original de vacunas. Considera que el concepto de refuerzo puede considerarse como vacuna inicial fallida y generar rechazo. Lo más importante parece ser el hecho de que existe una respuesta inmunitaria a la vacuna que evita el riesgo de enfermedad grave en el caso de vacunarse en dos ocasiones. La distinción semántica se mantendrá porque el laboratorio Pfizer no considera la tercera dosis como parte de la vacunación inicial sino como refuerzo. La campaña de vacunación de protección contra la COVID-19 se ha iniciado en las residencias de mayores en Galicia y sin reticencias por parte de los vacunados porque han vivido en proximidad las consecuencias nefastas de la enfermedad.



 Se ha establecido de forma universal el objetivo de vacunar a tantos niños como sea posible para tratar de reducir la propagación de la infección y de variantes en la comunidad. La vacunación de la población menor de 12 años plantea cuestiones éticas en algunos países y Pfizer afirma que su vacuna COVID-19 funciona para niños de 5 a 11 años. El fabricante plantea solicitar la autorización en Estados Unidos, Gran Bretaña y Europa. La nota de prensa inicial parece ya una orientación científica apresurada, sin haber pasado por los requisitos exigibles científicos de carácter definitivo. Los datos han sido obtenidos del ensayo clínico denominado “Study to Evaluate the Safety, Tolerability, and Immunogenicity of an RNA Vaccine Candidate Against COVID-19 in Healthy Children <12 Years of Age", donde participa el Hospital Clínico Universitario de Santiago, junto con otros hospitales de cuatro países. Los resultados se esperan para el cuarto trimestre de este año.

 En Israel se autorizó el uso de la vacuna para niños de 5 a 11 años susceptibles de sufrir complicaciones graves ligadas a la COVID-19, "riesgos importantes de enfermedades graves o de deceso a raíz de una infección al nuevo coronavirus" puedan vacunarse. Aunque en Israel han decidido esperar la aprobación de la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos) de Estados Unidos para la vacunación de niños comprendidos entre estas edades. Mientras, algunos países latinoamericanos ya han comenzado la vacunación de niños: Chile, a los de 6-11 años con la vacuna CoronaVac (Sinovac), y Cuba, a los de 2 o más años, con su vacuna Soberana-02.  Moderna también está probando su vacuna de ARN mensajero en niños pequeños. El estudio KidCOVE de fase II/III abarcará niños desde 6 meses a 11 años.

 En Nueva Caledonia, territorio francés de islas del Pacífico que ronda los 300.000 habitantes, se desarrolla la estrategia Cero Covid-19. Con la llegada de la variante Delta, el gobierno del territorio ha aplicado la obligatoriedad de la vacunación para evitar una ola epidémica y votada por unanimidad por todos los grupos políticos locales. Esta obligación afecta a los adultos sin contraindicación médica y a todas las personas que ingresan en el territorio francés. Se prevén sanciones en caso de negativa, únicamente a partir del 1 de enero de 2022, y para determinadas profesiones en contacto frecuente con la población (sanidad, aeropuerto, puertos ...), y para profesiones relacionadas con sectores sensibles imprescindibles para el funcionamiento del país. Se prevé una multa de 175.000 francos CFP (1.500 €) en caso de revacunación para estas categorías. Tras esta decisión de vacunación obligatoria, el Comité Permanente del Congreso propuso dos medidas adicionales: (i) ampliar la oferta de vacunas para que la población pueda elegir entre vacunas de ARNm y vacunas inactivadas, lo que podría convencer a más personas para que se vacunen, (ii) realizar una Campaña de vacunación muy activa y dinámica con una estrecha colaboración entre comunidades e instituciones. En este territorio la tasa de incidencia de infecciones es cercana a cero y no tiene ingresados en UCI desde el 2 de septiembre. Los países francófonos siempre observan las medidas establecidas en Nueva Caledonia y las medidas de restricción marcadas en Francia. Otros pocos países como Tayikistán y Turkmenistán, así como el Vaticano han adoptado medidas de vacunación obligatoria. Se incrementarán las restricciones en todos los países.

COBERTURA INFORMATIVA SOBRE PANDEMIAS (LXXI): MODELOS DE CONVIVENCIA CON LA COVID-19 (60)

 


COBERTURA INFORMATIVA SOBRE PANDEMIAS (LXXI): MODELOS DE CONVIVENCIA CON LA COVID-19 (60). Publicado en Nordesía, dominical Diario de Ferrol, 19/09/2021

Carlos Piñeiro Diaz, médico de familia. Magister en Salud Pública. Divulgador científico

 La sociedad ha aprendido a convivir con la COVID-19, tras haber pasado un período de confinamiento y haber adoptado medidas como el uso de las mascarillas, el distanciamiento físico y el lavado de manos, pero no parece suficiente. Nuevos modelos de convivencia se han convertido en reto, incluso limitándose derechos básicos con el objetivo social de controlar la enfermedad. Se han empezado a valorar los daños colaterales de la COVID-19.

 Las instituciones sanitarias continúan adoptando medidas extremas en hospitales y centros de salud ante la COVID-19, centrando sus esfuerzos en el control de la enfermedad por coronavirus SARS-CoV-2, pero un elevado porcentaje de enfermos crónicos parecen sufrir las consecuencias de pandemias la decisión de disminuir su accesibilidad asistencial. Recientemente, el historiador y pediatra de la Universidad de Michigan en Estados Unidos, director del centro de historia de la Medicina, el doctor Howard Markel calificaba como “menú de negligencias” lo que quedaba por abordar como consecuencia de las repercusiones y consecuencias no deseadas, sin ningún precedente histórico para esto. En Estados Unidos solo en los primeros meses de la pandemia los médicos y enfermeras ordenaron tres millones menos de vacunas para niños y específicamente 400.000 menos para el sarampión. Por primera vez, las clínicas se vieron obligadas a racionar las pruebas de laboratorio para enfermedades de transmisión sexual, ya que la capacidad y los suministros del laboratorio se desviaron para realizar pruebas de COVID-19. Los marcadores de contacto también se reasignaron para rastrear casos de clamidia, gonorrea y sífilis para encontrar personas de contacto con pacientes de COVID-19. El año pasado fallecieron más de 87.000 estadounidenses por sobredosis de drogas cuando cerraron las clínicas de abuso de sustancias, sufriendo estas clínicas las consecuencias de la falta de cobertura económica por agotamiento de los fondos de ayuda. Millones de norteamericanos han perdido el seguro médico de sus empleadores, han caído en la pobreza o sus vidas se han visto envueltas en trastornos. Muchos medios periodísticos recogieron la situación colateral de la pandemia analizada por uno de los profesores de historia de la medicina de mayor prestigio. La interrupción de los servicios de inmunización, en todo el mundo, pone a los niños en riesgo de contraer enfermedades como la difteria, el sarampión y la poliomielitis. La pandemia ha puesto de manifiesto una alerta sobre cuanto depende la salud colectiva de la responsabilidad de cada individuo y también sobre la importancia del papel de las vacunas para mantener a la población mundial segura y saludable. Muchos países han suspendido temporal y justificadamente las campañas de vacunación preventiva contra enfermedades como el cólera, el sarampión, la meningitis, la poliomielitis, el tétanos, la fiebre tifoidea y la fiebre amarilla, debido al riesgo de transmisión y la necesidad de mantener el distanciamiento físico durante las primeras etapas de la pandemia de la Covid-19.

Markel considera que el coronavirus es una enfermedad de transmisión social y que todos tenemos un contrato social para detenerlo.

 La pandemia ha puesto a prueba el sistema de prestación de los servicios de salud. Los brotes locales de la epidemia vírica han tenido como resultados efectos colaterales directos e indirectos en la atención médica. Según la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins la pandemia en curso ha tenido un impacto colateral alto en el mundo por las bajas tasas de vacunación muchos países, interrumpiendo también la cadena de suministros de medicamentos, poniendo en riesgo decenas de productos farmacéuticos. Ingredientes farmaceúticos activos (API) procedentes de la India han sufrido restricciones, así como en China, de cuyas importaciones dependen todos los países. El 40% de los API de Estados Unidos en medicamentos genéricos proceden de la India, afectando las restricciones al tratamiento de enfermedades cardiovasculares como la hipertensión arterial. La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que se incrementarán las muertes por malaria un 200% y se calcula que las muertes en el mundo pueden alcanzar a 769.000 personas, derivado de la sobrecarga de las infraestructuras de salud, así como desviaciones de actividades de laboratorio y servicios clínicos. Para las enfermedades crónicas se espera que las interrupciones de las cadenas de suministro y los tratamientos diferidos impulsen un aumento en la carga de las enfermedades. Los sistemas de salud del mundo están experimentando una disminución en la atención de urgencia y emergencias para enfermedades agudas. En Estados Unidos se ha observado una disminución de un 40% del número de ataques cardiacos graves que se tratan en los hospitales, observándose un incremento de visitas domiciliarias de un 400% de síntomas cardiacos, muriendo la mayoría de estos pacientes en sus domicilios.

 En España existen pocos informes sobre los efectos colaterales de la pandemia. Osakidetza, el servicio vasco de Salud ha publicado un informe donde se estima que el año pasado se dejaron de detectar 1.897 tumores en la Comunidad Autónoma Vasca por causa de la alteración que ha provocado la pandemia en los programas de cribado de cáncer de mama y colorrectal, y sólo se invitó a participar al 54,4% y 39,1% de la población diana en cada caso.  



  En Galicia se podrá utilizar el pasaporte COVID con el aval del Tribunal Supremo, por lo cual se podrá exigir el pase sanitario para acceder a establecimientos de ocio y hostelería de la Comunidad. En Francia persiste la polémica pues un empresario podría despedir a un empleado en caso de que se niegue a ser vacunado pues es obligatorio el uso del pase sanitario en las empresas.